28 de junio de 2009

No pensaré demasiado en las respuestas. Todas ellas están conectadas al tejido formado tras días y noches de preguntas fundamentales. Desde ahí trazo el diseño de una propuesta que tiende a completarse. En cada hilo una decisión. En cada nudo una mala tanteada porque se acaba la madeja o porque es necesario meterle otro color.

Estoy en la mitad (y a medias).
Es imposible el deshilado, son demasiados nudos.

3 comentarios:

Dan dijo...

Creo que se como te siente, solo que yo hilo dos, y deshilo uno, o al revés... ni yo me entiendo.

jose fá dijo...

las telarañas nocturnas son las peores, porque al amanecer no las recordamos y pum ahí vamos con nuestro primer paso diurno a desbaratarlas... y ni nudos tenían.

Creí que te vería en lashoras

y como no, te dejo aquí el abrazo que te llevaba

Miriam García dijo...

estoy en franca reconciliacion con mis nudos ajua!

no pude ir a las horas, me pone feliz ese abrazo.

saludos