5 de julio de 2017



Sabes que uno de los aprendizajes más significativos que he tenido ha sido ese momento de conexión total con mi ser al andar en bicicleta. Alcanzo una experiencia profunda de mí, de serenidad en movimiento, de libertad expansiva y de fortaleza física y emocional. Gano claridad y horizonte. Es ocasión de salir de la burbuja, de la contaminación e-lectrónico/mediátic@. Así estoy conmigo. En paz y consciencia, en presente. Entonces, cuando abro la puerta para convivir con este otro mundo puedo hacerlo llena de confianza y creatividad. Callar el ruido y tejer aquí en el silencio de la convivencia, en estos refugios para mis iguales donde soñamos sueños vivos. Escucho el sonido de los tambores de la violencia, pero también los otros tambores. Y el aleteo de seres invisibles, como peces de agua profunda, y la piel de las semillas que se abren al germinar en el subsuelo.