5 de julio de 2017



Sabes que uno de los aprendizajes más significativos que he tenido ha sido ese momento de conexión total con mi ser al andar en bicicleta. Alcanzo una experiencia profunda de mí, de serenidad en movimiento, de libertad expansiva y de fortaleza física y emocional. Gano claridad y horizonte. Es ocasión de salir de la burbuja, de la contaminación e-lectrónico/mediátic@. Así estoy conmigo. En paz y consciencia, en presente. Entonces, cuando abro la puerta para convivir con este otro mundo puedo hacerlo llena de confianza y creatividad. Callar el ruido y tejer aquí en el silencio de la convivencia, en estos refugios para mis iguales donde soñamos sueños vivos. Escucho el sonido de los tambores de la violencia, pero también los otros tambores. Y el aleteo de seres invisibles, como peces de agua profunda, y la piel de las semillas que se abren al germinar en el subsuelo.

8 de mayo de 2017

sujeto todos los hilos
tengo las manos ahujadas
anudado el tiempo

24 de abril de 2017


quise siempre saber qué había tras la última ola
a medio mar hay que navegar el cuerpo
en este barco de brazos como remos
el corazón se transforma en una brújula infalible
aquí sólo hay aves que se clavan en este espejo líquido
peces que se hunden por unos segundos en el viento
los seres abisales sobreviven alejados de la superficie
de noche puedo ver los ojos de los dioses
escuchar su murmullo indescifrable






22 de febrero de 2017

antes de alcanzar el mar había que escucharnos el corazón
nombrar sus naufragios y amaneceres donde la vida
llorar juntos sus muertes
tantas ya a esta hora

9 de febrero de 2017

él también renace                             canto precioso
                            serpiente de agua            
                                                        palabra trueno
lengua que teje olas 
                                bordadora de cuerpo y tiempo


                                






A media montaña estaba mi corazón.
También el suyo.

Su respiración me anida. Manglar
espacio intersticial donde florezco
salada y dulce,
marina,
lacustre,
lluvia.
Tras el ascenso estaba otra vez el mar.

Un mar, amor, de costa inexplorada:
de serenidad su voz. Sin pausa.

4 de enero de 2017

ve a través de la claridad del agua, aquieta el pensamiento,
fluye suave y fuerte sobre la tierra. desde el presente,
miralejos.


Tlaloc. Dios azteca de la lluvia, agua y la fertilidad, con lentes. San Miguel Cuautlinchan, Estado de México.: