22 de noviembre de 2015

Lo de los nidos ha resultado una oportunidad de crecimiento y aprendizaje. Soy una pájara huraña y trabajadora, amorosa durante ciertas épocas y también durante ciertas épocas hospitalaria. Los periodos prolongados de soledad alientan mi deseo de conocer nuevos territorios, de explorar recursos y de inventar otras maneras de construir habitaciones: son una incitación a olvidarme de andar haciendo nidos y a la desobediencia. Lo reconozco y experimento en todo el cuerpo una sensación de alegría y paz, de certidumbre y entusiasmo.

Bailemos.

Seamos felices antes de que nos descubran los cuervos.

21 de octubre de 2015

Existe un espacio que silencia el ruido exterior gracias a una membrana carnosa que late y cobra forma de cabina. El cuerpo todo parece suspenderse y quedar gravitando en esta nave Tierra. Las tareas de estas horas cobran significados simples.

Tengo un hilo rojo pendiente del ombligo que tiene su otra orilla en las raíces de un árbol sembrado en un monte.

Sentarse en la silla del tiempo, cruzar las piernas y escribir. Leer y escribir. Escribir.

Pensar como órganos las cosas sueltas y ligarlas, sin romper nada.

6 de octubre de 2015

construímos un nido
calientito y fuerte
sin puertas
ni ventanas
abierto siempre

somos un nido alegre
lleno de sueños
y cantos matinales




30 de septiembre de 2015

Le he agarrado gusto al cardamomo y al gengibre. Me los bebo como té caliente cuando me siento junto a la mesa a estudiar, aquí en el silencio maravilloso de esta casa. De frente tengo un espejo. Me gusta mirarme mientras leo o escribo. Mis ojeras dicen más de lo que deseo. Pero eso es asunto mío.

Hace unos días descubrí que le he devuelto a mi madre todas sus expectativas. Y duermo más tranquila. Despacio apago Todas las Voces que Nunca tendré satisfechas. Y algo se adelgaza. Con ese pequeño acto de magia recupero movilidad en todas mis dimensiones, gano espacio para pensarme y en él habito un presente de soledad liberadora. No conocía esa paz.

Escribo sobre un proyecto que necesito cerrar, termino de bordarme piel y espíritu. Voy a dejarme intactas las arrugas que aparecen cuando sonrío.

12 de septiembre de 2015

El objeto A

(Ayer estuvimos analizando el asunto del deseo y la idea del individuo,el lugar del deseo y del objeto en la elaboración de nuestros versos personales y colectivos; también, del placer y del goce. Ser objeto: Ser objeto, de deseo y de desecho. Esto último no lo hablamos en el taller todavía, pero está implícito. Hay un asunto ontológico que va más allá de lo que Freud o Lacan pudieran haber dicho. Las ideas como las palabras sirven para lo que sirven y sólo pueden servirle a los vivos, del presente o del futuro. Eso es la trascendencia, ¿no? Seguir siendo. Y una palabra implica aliento y cuerpo, memoria, sonido, lengua y sociedad, práctica, para sobrevivir las mutaciones del tiempo.

Hoy amanecí segura de que no tengo que repetir lo que dicen los hombres, ni las mujeres, estén vivos o muertos. He comprendido lo de la caja de zapatos, esa de los modelos teóricos que "debemos" aprender a repetir para pertenecer. Y escucho en la zapatería a unos y otros repetir las mismas marcas, darles vuelta a los modelos y hablar de la reproducción en serie. Y yo observo la reproducción en serie de ideas y zapatos. Tengo la costumbre de andar descalza.

Las palabrascaja son imprescindibles, pero los pies dan cuenta de una forma distinta del mundo y yo necesito recordar lo que dice el mundo cuando lo siento en mis pies, recordar y seguir conociendo con los pies, con las manos, con los sentidos. Existen aún millones de "objetos" transitando universos conexos e inconexos para los que no existen palabras ni historias ni cajas de zapatos).


Al morir El objeto A muere un poco de la misma persona o se muere toda,  entonces sigue viva o medio viva, sin comprender del todo esa muerte, sin poderla explicar, ni recordar por completo. El nombre del objeto de deseo pierde sus contornos y su profundidad, se evapora dejando una huella o una cicatriz o una imagen que se enciende en la memoria cuando el sol entra por la ventana a las seis de la tarde durante la segunda semana del mes de septiembre, tan poderosa como la sombra que asciende y desciende serpenteando las piedras, pero no puede volver a ser el objeto A original que fue, se vuelve una mórbida resonancia, la copia desaurada de algo Intangible.


7 de septiembre de 2015

Fui a caminar a un parque en San Diego y descubrí  familias completas circulando las vereditas y las banquetas en unas máquinas de dos llantas, que conducían de pie y a dos manos, desde el niño chiquito hasta la abuela. Todos llevaban cascos bien puestos y back packs, mientras avanzaban una persona detrás de otra. Pensé en los efectos que sobre la salud puede tener el no caminar y en lo triste que me resultaba su renuncia a  tocar la tierra. En los cerros de mi ciudad y en las señoras que los suben con sus bolsas del Oxxo o del mercadito, con sus chamacos sobre de ellas o junto a ellas. En los viejitos que nadie visita y que pudieran salir a pasearse o a la tienda en una de esas máquinas. En los morros de la escuela que viajan en taxi y que qué dieran por tener al menos uno de esos objetos de transporte. Confieso que también vinieron a mi mente los baches, la basura, el peligro de una bala perdida y los automovilistas neuróticos de mi ciudad, sobre todo la jauría de perros que con toda seguridad saldrían corriendo y ladrando detrás de las máquinas del futuro presente y de sus conductores, y que éstos les soltarían sin duda una ráfaga de esas que a veces suenan en la calle para continuar su camino automotriz.

6 de septiembre de 2015

Hoy crucé al otro lado después de cinco años. Regresé harta y abrumada: por un set de televisión colosal, atascado de publicidad y de carreteras diseñadas para el alentar consumo; con la mirada saturada de imágenes por no encontrar sitio para descansar del bombardeo de logotipos ni de letreros con indicaciones. Enloquecí por otro tipo de encierro, uno confortable y luminoso, donde todo queda a mano para ser adquirido: la risa, la fantasía, el descanso, la felicidad, la tarde. Soy una de esas personas molestas que observa con atención crítica. No quise hablar inglés y no fue necesario, esta vez los diálogos sucedieron en español para mi sorpresa, así que mi resistencia al idioma ha dejado de tener sentido. No sé si es resultado de un triunfo. El costo de la vida allá es asombroso y existe una discrepancia monstruosa entre nuestras realidades, la económica me provoca asco.


24 de julio de 2015

Durante el tránsito por las ciudades imposibles apareció un bosque, al que se entraba por una puerta ubicada al final de una escalera de caracol con siete niveles.  "Usted es libre de volver" decía un letrero junto a la perilla que giré antes de saltar.

23 de julio de 2015

Fueron muchos los objetos que hube de soltar en el camino, eran tan valiosos y pesados. Entre ellos estaba un sueño, que no dejaba espacio para nada más.


6 de julio de 2015

Aquí, siendo testigo de batallas salvajes por un espacio en la marquesina del tercer mundo.

21 de mayo de 2015

a veces estoy consciente
el sonido del mundo conserva su algarabía

el boom de las explosiones crece
las cabezas ruedan desprendidas de sus cuerpos, como en cualquier otro siglo.

ayer asesinaron a una mujer por mostrar su rostro en público y sonreir. por tomar el valor para ser, las silenciadas son miles en el desierto (del continente americano, asiático, africano y europeo). la mordaza lleva por dentro navajas de odio y exclusión, harta miseria.

y yo, con incontables opciones de frente, cultivo con minucia la decisión siguiente porque lo años cuentan y pesan en este universo mercantil, donde muy pronto participaré de la estadística de los casi muertos por rebasar el límite de la edad productiva

y reproductiva:

"aquí descansan los restos de una mujer que no cubrió su cuota de mano de obra explotable. prohibido dejarle flores. amamantó cero esclavos".

quizá debiera como uno de mis ex amantes comenzar a pagar los abonos para mi lugar en el campo santo y sentarme a contemplar la llegada de la carroza funeraria

o tal vez, para dejar de esperar el final de mi condena cultural, podría comenzar a escribir sinceramente desde esa consciencia que ahora atiendo y decir que hay días felices y noches felices que he amado de manera expansiva hasta quedar a solas con mi existencia propia en este siglo xxi al que no le concedo etiquetas


16 de mayo de 2015

¿qué lugar es éste?

a veces cierro las puertas


a veces una idea sembrada en un libro germina luego de muchos meses y crece acompañada de una colonia de ideas. ando entre sus raíces o me monto sobre sus ramas, y veo, desde el subsuelo o desde la altura que las ideas en crecimiento me permiten, que  no es posible nombrar con las mismas ideas la divergencia de ritmos. y que el lenguaje nacido de mis colonias es pequeño en realidad para comprender lo que se quiebra o lo que nace ya ahora mismo.

escucho la solicitud de los actores y no aplaudo, no puedo aplaudir sus actos de magia. quizá si yo estuviera convencida de la posibilidad absoluta del lenguaje, pero el tiempo es otro. hoy es ayer, hoy es este día y los últimos 20 años han sido este día. una mercancía que se renueva cuando el despertador indica que es hora de levantarse para ir al trabajo y usar el traje de la razón.

¿soy una mercancía o soy una persona? ¿cuánto valgo? ¿cuál es la diferencia entre el precio de mi vida y el valor de mi trabajo? la relación existente entre estas variables es confusa y esa es la cárcel.
me siento culpable de ser una mala ejecutante, tiendo a dar explicaciones, a justificar mi falta de competencias para estar presente en el juego. el mercado tiene reglas estrictas de participación, sin embargo he estado ahí, ocupando un lugar en el escenario de las actuaciones y las acciones. en resistencia inconsciente, en actuación voluntaria e inconsciente asciendo por una escalera sin destino, ¿o acaso alguien cree que esa escalera conduce hacia alguna parte? ¿quién tiene tiempo de hacerse estas preguntas? ¿sin herirse? ¿qué compone esa resistencia? ¿cómo llegar a esa respuesta?
la duda es un buen síntoma.

hace unos días abrí los ojos y estaba dentro de una membrana muy gruesa de color carne. desde dentro reconocí que había zonas en su interior muy delgadas y casi transparentes que daban acceso a la luz. adentro, flotaba en agua. y empujé con mi mano hasta donde fue posible para descubrir solamente que se estiraba como una malla pellejuda de elasticidad infinita. pero afuera había un bosque y vi volar una mariposa.

7 de mayo de 2015

Casa de espejos

24 de abril de 2015

Estoy luchando una guerra impropia, sólo porque sé cómo.
¿Es esta una afirmación falsa?

Sé cómo luchar una guerra.
¿Es esta una afirmación falsa?

Decidí luchar una guerra impropia.
¿Es esta una afirmación cierta?

¿Para qué?

¿Qué significa en la práctica enraizarse?
¿y en lo simbólico afectivo?

¿y en el umbral?

12 de abril de 2015

Ampersan

11 de abril de 2015

las vacaciones sólo incrementan mi nivel de frustración y me aparecen todo tipo de enfermedades.

preciso mi dosis de adrenalina.





29 de marzo de 2015



memoria corporal

impulso de tocar
y pasar de largo
de lanzar piedras quedito a la ventana
y correr
toc toc
de abrir las páginas en blanco



25 de marzo de 2015

empecé a hacer ejercicio cuando me estaba volviendo loca y no lograba dormir. tenía que cansarme lo suficiente para lograrlo. la bici fue mi primera medicina, después correr. corría también como loca y gritaba maldiciones mientras lo hacía. nadie escuchaba. ese fue el principio, pero enseguida descubrí que mi cuerpo estaba ahí, desatendido y abandonado. me dolían partes del cuerpo que no sabía que tenía y eso me ayudó a tomar consciencia de mí. nunca antes había prestado atención a mis músculos ni a mi respiración.

la respiración es un proceso curativo, revelador, todo un reto cuando subes una montaña o intentas llegar nadando hasta un arrecife en el mar Caribe. inhalar, exhalar, desafío indescriptible cuando sientes que la vida se agota. la clave es la producción de serotonina, eso leí. hubo muchos cambios y ya está. le tomé cariño al ejercicio hasta descubrir la práctica de la Yoga y posteriormente de la meditación.

él tiene los ojos de color azul Mediterráneo y un día me dijo: "pedalea, pedalea. es la única forma que encontré para sudar todas las drogas que me metí en los noventa". posición dos a toda marcha. yo nunca he visto el Mediterráneo, pero me imagino que tiene un color azul que sólo en sueños.




23 de marzo de 2015

hoy vimos volar un aguililla muy de cerca y quedamos sorprendidos por la dimensión de sus alas. al contemplar el paisaje, hablamos de la paciencia de la creación al poner en un orden perfecto cada roca que cubre las montañas. los niños habían recogido piedras del camino en el campamento. entonces, estas piedras nos protegerán para siempre. así convenimos a primera vista que las piedras eran milagrosas.







19 de marzo de 2015

Observo mis trayectorias y en un tramo del camino el rastro se vuelve un surco, cada vez de mayor profundidad. Saco cuentas y es entonces cuando mi lomo aparece cargado de lo suficiente hasta llegar a ese otro punto donde mis huellas desaparecen.

18 de marzo de 2015

curiosamente cerca del periodo electoral del día 18 de marzo de la cólera acumulada por la injusticia del inicio del periodo vacacional de semana santa de un discurso incendiario. ¿por qué será que supongo tantas cosas terribles de la misma gente de siempre aprovechándose de la legitimidad de las demandas de los trabajadores? sus acciones son de manual del siglo pasado, muy conocido y probado. ¿por qué así? es que vivimos en distintos tiempos, a algunos esta que se nos revienta la reata y a otros se les reventó hace tiempo, sin embargo hay otros muy conformes, los hay también defensores de la reata. estoy aquí con tantos folders a mi alrededor.
Como muchos de ustedes, continúo luchando contra mi padre.
Pienso en los gusanos que lo acompañan
y en el karma de un gusano panteonero.

17 de marzo de 2015

Intento recordar cuándo fue que hablamos por última vez y qué dijimos. Conservo una escena como final de la historia, donde tuviste una actuación insuperable. Esa noche no me doblé, ni siquiera cuando te sacaron a rastras, sin voluntad y encanecido de la pocilga donde te encontramos. A nadie le deseo ese momento, sin embargo ha sido preciso para mi transformación mantener ese instante de tus ojos incapaces de mirarme. No puedo dormir, sucede siempre que hablo de ti. Hoy encontré tu navaja y descubrí un nuevo truco, uno muy complicado. Encendí una veladora y las coloqué juntas. Pensé que al seguir esas recomendaciones haría una especie de pacto nuevo contigo y que sería una señal para ti de que ya podías acabar de irte muy en paz de mi vida. En realidad lo que me tiene despierta es comprender que esa veladora es para mí, para que alcance a ver, que si bien la herida fue profunda, la cicatriz es también una rejilla para que entre y salga la luz.


13 de marzo de 2015

eutanasia

llevo oculta a media espalda a mi gemela mala, su cabecita da justo detrás de mis orejas y su pequeño cuerpo se clava como de hierro sobre mis hombros. sólo cuando duerme hago lo que me viene en gana. puede morir, me dicen. y yo cuento los minutos.

12 de marzo de 2015

Recuerdo con frecuencia la tarde de Tulum, la sensación del laberinto acuático. A nadie le significa nada ese naufragio más que a mí. Contemplo la brecha entre mi cuerpo y el arrecife al que no pude llegar, estando tan cerca. ¿Qué ha quedado de los cuerpos que viajaban en los aviones que cayeron en el mar? ¿permanecerán atados a sus asientos numerados? ¿llevarán puesta aún la mascarilla de oxígeno? Vamos a morir de sed.

9 de marzo de 2015

brama

algunos días mi ego es un caballo de tres cabezas que patea duro la puerta de mi habitación.

7 de marzo de 2015

Los cuarenta han sido mejor de los esperado. Los días parecen avanzar con más prisa. He dormido todo lo que puedo porque el cuerpo así me lo pide. Tengo el sueño acumulado de años reclamando su reconocimiento y su lugar. Mi casa está llena de polvo, también de años de fantasmas. Me van muy bien los días soleados, abro todas las ventanas y dejo al gato andar por donde él quiera. Hoy encontré mi pasaporte, finalmente. Apareció en una agenda que estaba por tirar a la basura. Este sábado lo he empleado en hacer limpieza profunda y descubrí objetos inútiles acumulados en varios rincones. Lecturas, unas sobre otras que ya no haré porque ya no me importan. Hay muchas cosas aquí almacenadas que no tienen ningún valor en este momento, ropa, libros, piedras, fotos, un chingo de cosas de papelería, proyectos que tienen cero interés a esta hora. Y recuerdo la historia del Carlos Sánchez sobre las bolsas negras de basura, lo indispensables que son para echar fuera tantos recuerdos.

A veces me encuentro con  personas que fueron muy cercanas en otro tiempo, me cuentan historias de una persona que vivió hace mucho. Me parece que hablan de una yo que ya no existe y que me es tan ajena. Descubro también que se me dan con facilidad ciertas rupturas y olvidos. Huyo de ciertos pasajes con todo y memoria. Es verdad, hay ciertas secuencias borradas por completo de mi propia narrativa, que ni pesan porque ya no existen. Y las escucho, pero no me pertenecen, forman parte del recuerdo de alguien más y así las entiendo como la historia del recuerdo de alguien, aunque yo haya sido un personaje protagonista o secundario en ellas. Me pregunto si eso tendrá algo que ver con mis estrategias de sobrevivencia o si simplemente soy una cabrona que le sale bien abandonar sin remordimientos.

Creo que para sobrevivir hay que aprender a olvidar y a recordar honorablemente, pero sobre todo que hay que estar con atención en el presente. Ahorita estoy en el presente, buscando una salida que además de metafísica tenga materialidad y no quiero distraerme. Quiero ver cosas, quiero conocer, quiero aprender a hacer. Yo creo que todavía es posible vivir de otro modo, aprender y compartir los aprendizajes. Cada vez soy más simple, la lógica matemática es un buen recurso.

23 de febrero de 2015

cae la tarde enardecida y la oscuridad sin respuestas cobija seductora las casitas, gritan los niños.
estas horas tienen un sabor propio de moneda vieja. las sombras caminan por la escalera, mudas pasean sus manos por el barandal. el tiempo gira en su perfección infinita.


¿qué es un recuerdo?
¿puede una persona imprimirse en otra? ¿puede borrarse?
¿que es la experiencia? ¿cuál es la funcion del lenguaje en esta relación?
¿que es la realidad?

22 de febrero de 2015

Los espejos, de Clarice Lispector


"Quien mira un espejo y, al mismo tiempo, consigue la independencia de sí mismo, quien consigue verlo sin verse, quien entiende que su profundidad consiste en que está vacío, quien camina hacia el interior de su espacio transparente sin dejar en él el vestigio de la propia imagen, ha entendido su misterio. Para eso hay que sorprenderlo en su soledad, cuando está colgado en un cuarto vacío, sin olvidar que la más fina aguja ante él podría transformarlo en la imagen de una aguja.

Debo haber necesitado de toda mi delicadeza para no atravesarlo con mi propia imagen, porque un espejo en el que me veo soy yo, y un espejo vacío es realmente el espejo vivo. Sólo una persona muy delicada puede entrar en el cuarto vacío donde hay un espejo vacío, con una ligereza tal, con una ausencia de sí misma, que la imagen no se refleje. Como premio, esa persona delicada habrá penetrado entonces en uno de los secretos inviolables de las cosas: he visto el espejo propiamente dicho".

(fragmento)

Clarice Lispector. Para no olvidar. Crónicas y otros textos.


19 de febrero de 2015

El final final es una cosa muy ridícula de creerse, siempre sigue algo más mientras haya quien recuerde una parte pequeña de la historia, aunque sea borrosa, incierta y agigantada por las añadiduras de la sabrosa figuración humana.




17 de febrero de 2015

Doy gracias cada día al terminar mi jornada de trabajo. Respiro profundo, alegre porque le faltan menos días a la bendita semana para concluir. Han pasado los meses, muchos meses, muchos, muchos. Empiezo a hacerme preguntas terribles.


11 de febrero de 2015

Adrenalina.

Este contenedor de lo vivido está que se expande atómicamente.
En cada célula estoy sintiendo.

Transito hacia lo desconocido.





8 de febrero de 2015

Sábado por la tarde

El viento entra por la ventana y la cortina vuela. Los objetos están en reposo. El reloj cumple su función y mi cabello ha crecido.

Mis sobrinos tienen una piel hermosa, mi hermana tiene los labios más bellos, mi madre disfruta el momento de partir un limón, mis tías ríen cuando nos reunimos, mi cuñado agradece un buen sillón para dormir y a mí me gusta el aroma de la ropa recién lavada que está tendida en el patio.


2 de febrero de 2015

el amor se hace con la lengua



(de entre los textos que estoy tirando a la basura sólo esta tiene vigencia en mis recuerdos)
hace mucho que no sufro.


ahora sólo falta deshacerme del gato.

1 de febrero de 2015

circular


amor y amaneceres, huracanes: Historia.



La emoción es una energía, una respuesta al estímulo. Existe una conexión entre la emoción, el tiempo y la memoria. En el cuerpo, que tiembla, de dolor, euforia, placer, rabia, miedo o deseo. La historia es un proceso orgánico que ante la emoción abre puertas interiores hacia sitios donde la experiencia duerme. La experiencia es orgánica, se aviva cuando una gota de emoción la toca. La historia se mantiene en actualización frecuente a través de los procesos de reorganización de la memoria, de la comprensión de la experiencia, de la transformación del recuerdo:

en nosotros todo está vivo.

¿Puede definirse la memoria como un proceso orgánico integrado por estas etapas que actúan en el presente? ¿Cuál es la función de la memoria en la constitución de la identidad propia, en el discurso sobre una misma, sobre el mundo, sobre el tiempo, sobre el espacio? Sobre todo, ¿para qué puede servir la actualización de la memoria en relación con la capacidad de decidir aquí y en este momento?  La historia es un proceso orgánico de la experiencia y la memoria que actúa como un riel donde los tiempos coexisten, que es posible iluminar a través de la integración de las emociones y la rearticulación en los lenguajes todos de lo vivido-nombrado.

Observo la idea del destino y veo la imagen de miles de peces muertos arrojados a la arena por las olas o, ¿será que el destino es eso que hacemos de nadar contracorriente?





En Tulum intenté llegar hasta los arrecifes de coral.
El mar estaba picado, me puse un chaleco y me lancé al mar desde una balsa.
He nadado con gracia y arrojo desde los seis años.
Nadé, con fuerza y pasión.
Las olas eran profundas y gigantes, una tras otra.
Una y otra me escupían de regreso.
Estimo que logré avanzar veinte metros hacia un horizonte que se expandía inalcanzable.
Nadé, con más fuerza y la próxima ola me sumergió hasta lo profundo
donde peces enormes desconocidos y piedras.
La balsa se volvió invisible.

Me quedé ahí, ridículamente pequeña con mi intento tan grande
por llegar a un lugar que me ha obsesionado desde niña.
El viento, el mar y el destino me sumergían.

Y yo,
con ese ridículo chaleco naranja dando vueltas en el agua,
subiendo y bajando las olas a patadas,
gritando encabronada porque desparecía la balsa,
los arrecifes estaban cada vez más lejos
y el agua de una increíble transparencia entraba por mi boca,
por mi nariz,
por cada uno de mis poros.

Tuve que nadar hacia la orilla porque ese día no iba a morirme,
no en el mar,
no en Tulum,
no tan próxima a los arrecifes
no delante de mi madre observándome desde la balsa.

Ya rescatada entré en actitud zen y comprendí que hay coordenadas a las cuales para llegar es preciso elegir un día sin viento.






(Una tarde, después de la experiencia de Tulum, mi madre me dijo: No sabía que eras capaz de tanto miedo, de tanto coraje ni de tanta fuerza para decidir soltarte de una idea que casi te mata.

Algunas ideas matan).



28 de enero de 2015

Notas sobre un Bestiario. En Poeta en Nueva York.
Francisco Javier Hernández Quezada.

Ensayo sobre el poema de García Lorca Poeta en Nueva York, publicado en la revista Argus-a, http://www.argus-a.com.ar/pdfs/notas-sobre-un-bestiario.pdf

25 de enero de 2015

Bacalar


Laguna de los siete colores. Puerto comercial y sagrado de los antiguos mayas. Fuerte contra ataques piratas. Lugar de sueños. Lugar de paz. Lugar de los señores árboles y de las voces del espíritu del viento. Lugar de todas las aguas vivas. Lugar de los espíritus alegres. Lugar de la juventud viva de mi madre. Puerta del cielo. 

20 de enero de 2015

Ver

Hace mucho, mucho tiempo, la ruta saludable al alcance fue estudiar. Ese camino dio lugar a complejas preguntas y a la elaboración de laberintos que se han ido resolviendo. Luego vino una necesidad infinita de materialidad y reconocimiento del cuerpo, pero entonces el lenguaje como camino en sí mismo también se abrió. Esa aproximación a los signos, a los símbolos y a sus interpretaciones concatenaron pronto con el tiempo y el lugar, de nuevo con la dimensión política de la palabra y la acción. Era un universo infinito, sin duda, de relaciones posibles e ilusorias, pero ciertas temporalmente.
He intentado abandonar el cartesianismo, he intentado distanciarme del canon. Pensar por mi cuenta. He descubierto otras voces que parecían hablar solas. Empiezo a considerar que entre los resultados de mis decisiones se encuentra el aislamiento y una inercia "improductiva". Arendt aborda en La condición humana los problemas de labor, acción y trabajo, sin embargo el que me significó más fue el de la contemplación, como una acción de profundo sentido político en la formación de las prácticas ciudadanas y de la idea de democracia. La reflexión sobre las ideas expuestas en su texto me han permitido comprender el asunto de la "improductividad" de mis esfuerzos delante de un sistema calificador del trabajo y de la producción, pero también sobre la vitalidad implicada en la capacidad de comunicarse que tiene o puede tener un individuo para "existir" en el campo de trabajo.
De nuevo, decidir participar o no en la vida pública desde un campo profesional implica reconocer y acceder a las reglas del juego. Aceptarlo y llevarlo a la acción desde una actitud crítica enfrenta con el sistema de control y vigilancia, moldea la autocensura. La incapacidad de negociar en esa arena política margina, invalida, anula. Participar silenciosamente es una contradicción macabra de autoinmolación. ¿Debo aprender a citar a Bordieu, a Foucault, a Bauman? ¿A Lagarde para abonar a la distinción entre las oportunidades de unas y unos? ¿Ajustarme para participar en el juego?
Recupero las palabras de Lorena Mancilla (conversación telefónica, 18 de enero de 2015) entorno a la practicidad y la economía de las pasiones frente al sistema y a la instrumentalización de los planes proyectados en un cuadro esquizofrénico de objetivos a corto mediano y largo plazo. Intento hacerlo con alegría. En crudo, adentro, hay una profunda resistencia a la normalización.
Integro que vivir en esta frontera ha establecido una experiencia cotidiana de ir hacia algún otro lugar en algún momento que parece no llegar, que vivir aquí y nutrirme de una de las ficciones más poderosas de este espacio que es el mañana, me ha mantenido haciendo proyectos que rediseño, cubro con una lona y amplío irregularmente. (Reiteración, multiplicación de la incertidumbre, deseo perpetuo de mañana, cruzar la frontera, cruzar la frontera, cruzar la frontera, recorrer el muro mil veces hasta comprenderlo paisaje natural como obsesión silenciosa e involuntaria).

Es un buen momento para retomar las prácticas saludables, me mueven la necesidad y el descubrimiento de un campo de referencias posibles para estas nuevas circunstancias. Observar, escuchar, sentir, documentar, reflexionar, discernir, negociar. Sobrevivir por instinto. Estrategia: saltar el muro.

14 de enero de 2015

el invierno empieza a gustarme y la soledad a producirme cierta alegría.
estreno soundtrack para estas horas.

5 de enero de 2015

sobre la ruta cubierta de selva los grillos entonan una antigua plegaria





habito espacios tejidos por semánticas anudadas puertas  

canales venados  atraviesan el tiempo     se rompen
al dar el paso al pronunciarme
                                                 agrego un acento mudo a este cosmos rozado por mis dedos

la armonía de las cosas vibra en los Objetos que se encuentran
que sonoros fragmentan el silencio de lo que en reposo existe  desvinculado ya de mi cuerpo

¿debo escribir sobre la muerte?

mi vientre acuático y fértil una colmena abundante basta
para suspender las guerras oscilantes entre un sueño y otro
entre pesadilla y escasez de voluntad

tengo los ojos secos
una serpiente roja en el cuello

esta noche se enciende un camino de veladoras
sobre la ruta cubierta de selva
los grillos entonan una antigua plegaria

tengo la libertad amurallada y el pensamiento y el cuerpo
                                                                     ese constructo

el nombre del color de mi piel reclama su origen abandonado al olvido por una memoria blanca que atiende sólo a clasificarme dentro o fuera de lo legal positivo asalariado y digno de belleza reservándose el gozo de mi trabajo

heredo sueños y lenguaje
en la forma de las piedras
en los árboles que albergan nidos
en la relación de las estrellas con las ciudades abandonadas están las voces de mis raíces mutiladas las razones de este constante vacío de esta ausencia en una civilización donde he sido esclavizada

este reducto precioso de contemplación en resistencia que constante en mí multidimensional orgánica y finita sucediendo sombras detona y nutre mi derecho
a la palabra
a la escritura
a la imagen
al no
al sí
al andar con estos muslos que sólo pueden ser carnosos y embestir con estos brazos que abultados delatan la herencia de mis antepasados que trabajaron la tierra subieron montañas levantaron universos agigantados y continúan dando a luz


 Publicado en la revista electrónica Espiral, núm. 52, enero de 2015.