5 de enero de 2015

sobre la ruta cubierta de selva los grillos entonan una antigua plegaria





habito espacios tejidos por semánticas anudadas puertas  

canales venados  atraviesan el tiempo     se rompen
al dar el paso al pronunciarme
                                                 agrego un acento mudo a este cosmos rozado por mis dedos

la armonía de las cosas vibra en los Objetos que se encuentran
que sonoros fragmentan el silencio de lo que en reposo existe  desvinculado ya de mi cuerpo

¿debo escribir sobre la muerte?

mi vientre acuático y fértil una colmena abundante basta
para suspender las guerras oscilantes entre un sueño y otro
entre pesadilla y escasez de voluntad

tengo los ojos secos
una serpiente roja en el cuello

esta noche se enciende un camino de veladoras
sobre la ruta cubierta de selva
los grillos entonan una antigua plegaria

tengo la libertad amurallada y el pensamiento y el cuerpo
                                                                     ese constructo

el nombre del color de mi piel reclama su origen abandonado al olvido por una memoria blanca que atiende sólo a clasificarme dentro o fuera de lo legal positivo asalariado y digno de belleza reservándose el gozo de mi trabajo

heredo sueños y lenguaje
en la forma de las piedras
en los árboles que albergan nidos
en la relación de las estrellas con las ciudades abandonadas están las voces de mis raíces mutiladas las razones de este constante vacío de esta ausencia en una civilización donde he sido esclavizada

este reducto precioso de contemplación en resistencia que constante en mí multidimensional orgánica y finita sucediendo sombras detona y nutre mi derecho
a la palabra
a la escritura
a la imagen
al no
al sí
al andar con estos muslos que sólo pueden ser carnosos y embestir con estos brazos que abultados delatan la herencia de mis antepasados que trabajaron la tierra subieron montañas levantaron universos agigantados y continúan dando a luz


 Publicado en la revista electrónica Espiral, núm. 52, enero de 2015.