29.1.12

"Alumbrar Se"

"Alumbrar es. Vivir __ metáfora perpetua. Pensar juzgar pensar juzgar pensar juzgar. Son frecuencias de  baja vibración: Juegos del inframundo. Alumbrar pegada____ al cielo todo el día. Sin juzgar pensar comparar. Desear. ____yoyoyo… Sí. Vivo el absoluto entre mi carne. Yoyoyoyo_______no tengo la culpa de la perdida de aureola de la perdida de aureola. De la perdida de aureola. Cuando dejamos de vivir poesía. De ser poesía. A mí me gusta el cielo. Vivo cielo. Respiro cielo. Soy  orgón al cielo.___ ¡Vivan las frecuencias binaurales! El cerebro lucido al amanecer. Anochecer… Adivinando cosas. Vivan los videntes inmortales. Alumbrar es vivir Me. ¡Yo! Me canto a mí misma. Me respiro, me voy al cielo, y no bajo de allí. Demasiado purgatorio. Me parece tan superfluo. _________Voy arriba, estoy arriba y ya. ______ALUMBRA___DA. "
 
De Karla Villapadua, Faustika

28.1.12

¿Por qué le llamamos virtualidad a la virtualidad?

Pensar la virtualidad como tal refiere a una concepción muy limitada del espacio y del tiempo. Si nos dislocamos, suponiendo, y nos atrevemos a creer que el tiempo y el espacio no son lo que hemos creído, ni lo que nos han hecho creer quienes producen los discursos dominantes sobre lo que debe ser real, es posible que reconozcamos que "esa realidad" es lo virtual. Aquello que percibimos y lo que no logramos percibir es una imagen, una producción, un como velo o membrana, cuando lo que es fuera de esa imagen es infinito.

El universo es un concepto que nos encarcela. En oposición, es posible imaginarse que lo que es son múltiples e infinitas capas de la existencia, todas reales. Es posible que no exista un todo, sino inumerables todos: Multiversos: un ser-estar compuesto de lo conocido, lo imaginado y lo inmaginable, todo posible: el sueño es otra forma de ser que sí es; el inframundo es un lugar de tránsito que es; aquí es un lugar donde coinciden todos los tiempos y hay otros.

Insisto, nuestro lenguaje ha sido limitado. 
¡Nombremos lo imposible!

¿Cuáles son las consecuencias de la concepción lineal del tiempo?
¿La creencia de que se es en un solo lugar?

De eso se trata este reto, de desencriptar la realidad programada en nosotros para comprender que nuestra existencia puede ser libre, que somos libres y no somos libres. Que es absurdo que vivamos preocupados por nuestra subsistencia, que nos dicten lo que tenemos que hacer, pensar y sentir; así como absurdo es que decidan por nosotros; que nos sometan a tanta angustia, a la pobreza, a una carrera ridícula por participar en el mercado de trabajo, que nos excluyan sistemáticamente; que nos conduzcan a pensarnos como cosas desvinculadas, que usen nuestros cuerpos, que taladren nuestras emociones, que nos sometan al miedo, al terror. Esta "realidad" es falsa, es monstruosa.

PD.
Y del FB del Huracán retomo esta cita, que plantea dos cosas: primera, ya nos dimos cuenta de que vivimos una realidad producida, somos muchos y lo estamos discutiendo; segunda, que la descomposición de esa realidad producida inició hace tiempo y no podíamos "verla" hasta que nos empezó a doler, a rebasar el miedo: cuando decidimos creer no sólo que debe haber habido otras formas de existir, sino que podemos contruirlas.

"En la aldea global configurada por las redes mediáticas actuales la comunicación tiende a ser monodireccional, desde el norte hacia el sur y el este, creando efectos de dependencia económica y cultural, porque la información es mercancía e ideología a la vez [...] Esta dependencia, que empieza en las agencias de noticias, tiene muchas consecuencias, además de las económicas y las lingüistas (el ...hegemonismo del inglés) y van desde la construcción de un imaginario planetario común (que incluye desde la homogeneización del vestido, del fast food o de la música popular) hasta el famoso pensamiento único, que convierte a las leyes del mercado en legitimadoras políticas y sociales supremas, universales e inapelables."

ROMÁN GUBERN. EL EROS ELECTRÓNICO.
¿Y el a

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27.1.12

Sobre el poder de las palabras

El análisis sobre la relación entre el poder y las palabras es el tema que ocupa el “Capítulo LI. La vanidad de las palabras”, escrito por Michel de Montaigne en el siglo XVI. (1) Se inscribe en el contexto del Renacimiento y el autor es considerado uno de los precursores del ensayo como género literario en la Edad Moderna. En el texto son evidentes sus referencias al las culturas helénica y romana, característica de su época cultural, a partir de las que ejemplifica el desarrollo de sus argumentos. ¿Cuál es la finalidad de un ensayo? ¿Por qué se propone una relación entre el poder y las palabras?

Según la definición del Diccionario de la Lengua Española, la palabra “ensayo” se deriva del latín exagĭum, que significa peso y es definida como un “Escrito en el cual un autor desarrolla sus ideas sin necesidad de mostrar el aparato erudito”. (2) De ahí que este género apuesta al peso que las ideas de un autor y sus capacidades argumentativas tienen para sostener la legitimidad de sus planteamientos. Se trata de un formato del lenguaje escrito donde el escritor se autoriza a exponer sus conclusiones en torno a un tema en particular, a partir de una serie de postulados en los que desarrolla las capas que constituyen su discurso. Este hecho denota en sí una forma de poder: la que expresa el derecho a decir y la responsabilidad de hacerlo, principios inherentes a la participación política, al deseo manifiesto o no de incluirse en la arena de la opinión pública.

Desde esta perspectiva, el ensayo es un medio para situar la opinión de un autor y al autor en el conjunto de análisis que formalizan e instituyen las experiencias y prácticas sociales. En el siglo XX otro francés se ocupa también de este problema. Michel Foucault en algunas de sus obras analiza la relación entre las palabras y el poder, en particular me refiero a El orden del discurso. (3)

En este libro trata el aspecto “material” del discurso, es decir su forma y su estructura; así como las implicaciones de lo dicho, en cuanto a su origen, sus vínculos con discursos previos (con la historia de una idea), con la temporalidad y el contexto de producción del mismo. Esto incluye la relación con las instituciones, que a la vez establecen las formas y las prácticas que norman su elaboración (lo que es legítimo ante un grupo de poder). “En una sociedad como la nuestra son bien conocidos los procedimientos de exclusión. El más evidente, y el más familiar también, es lo prohibido. Se sabe que no se tiene derecho a decirlo todo, que no se puede hablar de todo en cualquier circunstancia, que cualquiera, en fin no puede hablar de cualquier cosa”. (4)

Quién dice qué, cómo y por qué son cuestiones implícitas en la producción de un ensayo, ya que se convierten en declaraciones propias de una forma de pensar el mundo. Crean un mundo, le dan existencia al nombrarlo a través del ritual de la escritura. De ahí su centralidad en la concepción moderna de lo que es real, de lo reconocido. Por tanto, el escepticismo manifiesto en el ensayo de Montaigne es vigente toda vez que parte de la duda sobre lo establecido como verdad que hace posible la continuidad de un proyecto, pues como él mismo lo establece la correspondencia entre las palabras y los hechos demerita o magnifica las circunstancias, o como lo planteó Foucault, la relación entre las palabras y las cosas es indirecta.

1. Michel de Montaigne. “LI. De la vanidad de las palabras”, en Ensayos. Libro I, pp. 176-178. http://www.librodot.com/searchresult_author.php?authorName=M
2. Real Academia Española. Diccionario de la Lengua Española. http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=enayo
3. Michel Foucault. El orden del discurso. http://www.uruguaypiensa.org.uy/imgnoticias/680.pdf
4. Ibid., p. 5.

Sobre la sintaxis

Este ejercicio consiste en reflexionar sobre la sintaxis a partir del cuento breve “Por escrito gallina una” de Julio Cortázar. En él se plantea la mutación que sufrieron unas gallinas cuando cae sobre ellas un cohete espacial. Este acontecimiento transforma a estos animales en seres que alcanzan cierta racionalidad. El escritor propone un juego en dos direcciones que puede resultar una fábula maravillosa sobre las limitaciones discursivas del ser humano: la primera en relación con la posibilidad de que unas gallinas sean capaces del lenguaje, ya que entre las creaturas del planeta son consideradas como ejemplo de lo tonto; la segunda, en referencia a la estructura del lenguaje escrito.

En este caso, los componentes de cada una de las oraciones del cuento están escritas en forma arbitraria y nos propone un reto como lectores. Sin embargo, esa arbitrariedad posibilita el reconocimiento de la relación establecida entre cada palabra como un sistema que hilamos para identificar las acciones en la historia. A partir de las conexiones mentales (de las imágenes), podemos reelaborar y comprender la estructura del cuento.

La sintaxis se refiere a los vínculos establecidos entre las palabras a partir de formas que componen distintas unidades dentro de la estructura de una oración y de un párrafo. Se ocupa del análisis de la estructura del lenguaje escrito. Cortázar cuestiona la linealidad de la escritura y ejemplifica lo arbitrario que puede ser el lenguaje, tiene la cautela de cuidar la secuencia de los hechos al exponerlos en orden cronológico. Por lo tanto, la sintaxis es una representación de la experiencia y el recuerdo, que operan así en el cuerpo en progresión y en desorden aparente.

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"Por escrito gallina una"


Con lo que pasa es nosotras exaltante. Rápidamente del posesionadas mundo estamos hurra. Era un inofensivo aparentemente cohete lanzado Cañaveral americano Cabo por los desde. Razones se desconocidas por órbita de la desvió, y probablemente algo al rozar invisible la tierra devolvió a. Cresta nos calló en la paf, y mutación golpe entramos de. Rápidamente la multiplicar aprendiendo de tabla estamos, dotadas muy literatura para la somos de historia, química menos un poco, desastre ahora hasta deportes no importa pero: de será gallinas cosmos el, carajo qué.

Julio Cortázar (del libro La vuelta al día en ochenta mundos)

El párrafo

El párrafo tiene varias funciones. Entre ellas, la de establecer un ritmo en el texto. Permite al escritor proponer un tiempo a las acciones, también crear una imagen compuesta de varias partes o ideas. Su tarea principal es ordenarlas.

La composición de las oraciones y el uso de la puntuación en el párrafo marcan la respiración de lo escrito y del escritor, incluso de los personajes y sus acciones. De esta manera, tiene el propósito de fortalecer la comunicación de una idea y hacerla comprensible para el lector al establecer el tiempo y la estructura de un texto.

En el cuento de Julio Cortázar “No se culpe a nadie”, cumple el propósito de describir una situación que parece absurda y a la vez le permite intentar una copia de lo que ocurre en la mente. Escrito en un párrafo parece un caleidoscopio, una mímesis de las imágenes que producimos mientras actuamos. (¿Es ésta la función del lenguaje?).

El autor subraya la intención de plantearnos una historia que refiere a un instante, un instante refiere a la condición humana y a las emociones. El personaje está atrapado en una situación que le produce ansiedad. El párrafo que constituye este cuento crea junto con lo narrado una unidad que expone la relación entre la forma, el ritmo de las acciones y las palabras.

Presenta esa asociación que constituye la pieza, que le da armonía y que comunica la fragilidad del personaje ante un hecho tan cotidiano como ponerse un pulóver azul. Cortázar asume ese reto, experimenta en el texto y establece un horizonte de posibilidades para los escritores y los lectores, quizá para capturar y mostrar fragmentos de las realidades inconscientes.


"No se culpe a nadie"
Julio Cortázar.
http://www.literatura.org/Cortazar/culpe.html

25.1.12

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¿Cómo se reconstruye un cuerpo? ¿Qué es un cuerpo? ¿Quién?
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Hoy salí muy temprano de mi casa. Cuando desperté lo primero que escuché fue el canto de un cuervo, lo mismo ocurrió cuando dejé la regadera, llegué a la imprenta, a la editora y al estacionamiento de mi oficina. Ahí fue cuando lo vi, sobrevolándome. Y entonces creí que tal vez eso que he estado escuchando y viendo desde hace tantos meses sea yo. Ese animal. Levanté la mirada, lo vi sobre mí volando y me vi los zapatos: -¡Se me sale el espíritu!
Anoche soñé que entraba en un estanque donde conservaban a dos animales en peligro de extinción. Uno era un pez naranjarosa y el otro un pulpo azulgris. Me preocupé mucho al imaginarme que podría contaminarlos alguna sustancia que se desprendiera de mi cuerpo y abandoné con precaución el acuario. Coloqué mis manos en el borde y mientras me impulsaba para salir recordé que el encargado mismo me había sugerido entrar a nadar con ellos.

Afuera era un día soleado. Junto al estanque encontré a mis gatos muertos, ahí tirados llenos de hormigas. Descubrí que habían tenido un cachorro mientras yo nadaba y al verlo crecidito me pregunté cuánto tiempo estuve dentro del agua. Sin embargo, los tres muertos, llenos de hormigas, como dormidos. Les hablé y rápidamente los lavé con agua: ¡Despierten, resistan al dolor que producen todas esas hormigas! ¡Abran sus ojos, están muy gorditos, no se pueden morir! (eso me dio mucha risa). Y empezaron a respirar: primero La Antena y el hijito; enseguida, El Flechito, quien pegó un salto y me echó una mirada de esas que tiene de arrogante y necio, parecía no tener memoria del incidente y ya estaba ahí de nuevo con el pecho blanco y esponjado.
Es enero. Este año ha sido muy largo ya. Camino silenciosa y en guardia entre una como selva. Listos mi arco entre las manos, mis flechas invisibles sobre la espalda. Desconfío de lo resplandeciente, llevo la marca de un espejismo. Cierro los ojos, ando como a ciegas y el mundo es otro, uno hecho de puntos luminosos que se asocian en ese algo que deja de ser vacío: blancos y rojos, azules y de todos los colores. De esa mirada nadie se esconde, como si el corazón revelara que nada es y somos otros. Algunas veces sé de este ser solo que se oculta detrás de una roca o sobre un árbol, que se sumerge en el agua. De Allá sale otro o desciende. Aquí es donde estamos juntos, en el sueño.