5 de febrero de 2008


Esta soy yo. Definitivo: tengo un un ojo más grande que otro. De madrugada, uno de ellos se duerme, ¡en serio!, se cierra despacito; el otro, sigue de fiesta, observa los gestos, se mete en las conversaciones y está alerta a los movimientos.

Hoy regreso a la universidad. Este semestre impartiré un taller de investigación en la Licenciatura en Historia. También, segurito, segurito, termino mi tesis con todo y su plus extemporáneo (al pan pan, ni modo ).

Me encanta febrero. Llueve, hace frío, me envuelvo en las cobijas, mi amá y yo hacemos un pastel de chocolate con fresas recién cortadas, mi padrino me cocina camarones, recibo abrazos y besos (muy ricos). Llueve otra vez.

Una semana antes de mi cumple procuro darle fin a algunos ciclos, para bien, esta vez no fue la excepción. Me gusta empezar mi siguiente año rodeada de proyectos, compitas, sisters, ma y familia, es parte de la fiesta.

Se me acaban por fin los 32, ¡por fin!. ¡Adiós! ¡Adiós!