16 de febrero de 2009

hace meses que no recordaba un sueño. en éste me deslizaba sobre una avenida grande y vacía. era tan ligera y mis pies y el pavimento tan lisos... tuve la sensación de andar en patines. giré como una experta. esta novedosa cualidad de mi cuerpo, la del deslizamientopatinesco y el equilibrio sostenido, me dieron la libertad para impulsarme y tomar viadita en un solo pie hasta el final de la calle, como si fuera bajando una lomita no muy inclinada, así: suavecito, sin brinquitos provocados por las piedras.

durante este recorrido vi pasar de largo a cada uno de los hombres que he conocido desde que. ninguno interrumpió mi camino. al final de la avenida, muy al fondo, a contra luz, estaba un hombre de pie vestido de blanco, pero yo disfrutaba ese recorrido sin prisa y el impulso libre libre de mis pies.