21 de enero de 2016

Somos una generación de tránsito entre el mundo material y el virtual, entre la sociedad que acumula y la que consume. El vértigo que produce nuestra paulatina desaparición como personas es proporcional al aniquilamiento de las instituciones y los proyectos que les dieron vida. Borrar la historia social de una nación es dejarla sin pies, sin manos, es desmembrarla: al secarse las raíces de un árbol, muere. El paso acelerado de la transformación hacia la incertidumbre como estado fundamental de lo cotidiano precisa una digestión ligera y efectiva, un presente de cortísima duración: Permanezca desatado y en estado de alerta, sujétese a su dispositivo electrónico de preferencia, cómprelo líbremente: ¡Hágalo usted mismo!/Do it Yourself!. Le escuchamos con claridad, usted nunca está solo.