11 de enero de 2009

cuando el sinsentido, los lamentos, la piel cauterizada, el hedonismo, the roadtripps y la cibersociedad resultan insuficientes y contribuyen a la oscilación entre una noche y otra de intrasendencia, ella, que no es otra que yo, regresa a las ciencias sociales (el lugar donde se permite tener contacto con lo estructurado y las normas, con la tradición y el chamanismo sofisticiado, para explorar a través de normas y estructuras: ideas, así, a secas, interpretaciones, posibilidades) para reinventar preguntas que le permitan articular esta serie de palpitaciones que la incitan a vengarse de, a cuidarse de, a huir de y le plantean la necesidad de transformar a, de participar en, de aprender a, intentar reir con. libertad, y sobre todo, justicia. revisa uno a uno los textos de esta suerte de científicos y científicas, porque no todos resultan de la intención de sentido, algunos son puro noise, solo puntos de productividad, paja. busca, busca, busca. siempre busca y cuando es fructífera vuelve a sentir el calor en la piel que produce la sangre, otra sangre, circulando por su cuerpo en esas venas. el calor en la piel que resulta de esta búsqueda es más poderoso que el frío del mes de enero en esta casa, junto al oceáno pacífico. curiosamente, esta aproximación suele incitarla a escribir cuentos porque es ahí donde experimenta la armonía.