19 de agosto de 2009

pensaba en la crisis de la masculinidad esta mañana. iba rumbo a mi clase de las siete am cuando, al llegar a la curva que une el libramiento con la internacional, concluí que la crisis es de la masculinidad y no cosa de viejas locas trabajosas. pensaba en los anclajes, en los referentes y los significados, en la transformaciøn permanente y la creatividad necesaria para redefinir discursos: lugares-tiempos. pensé en los viejos monolitos frente al desequilibrio en la balanza de las relaciones de poder, y así en un instante rehice los conectes con el machismo exacerbado, el feminicidio, el narco, la esclavitud, los divorcios y tanta méndiga tristeza y todas esas cosas que me pregunto cuando soy dueña del volante. me sentí emocionada y compartida. fifty-fifty, fifty-fifty, repetí como mantra. cuando subía el puente del cuahtémoc iniciaba otra discusión sobre algo más que no recuerdo .