11 de septiembre de 2011

En memoria



Todos vimos las imágenes transmitidas por televisión el día que cayeron las torres en Nueva York, así como vimos en 1991 las de la guerra del Golfo Pérsico. Después, las absurdas explicaciones, la falsa división entre republicanos y demócratas del mismo imperio, las complicidades entre la hegemonía económica mundial (ya no entre los estados), la manipulación mediática y Hollywood. No les creo.

Los muertos son reales. Las invasiones, el intervencionismo, la lucha por el petróleo y por el control del mercado internacional de narcóticos también lo han sido. Y sí, creo en la memoria de los pueblos, en sus cantos, en los mensajes que dejan los chicos sobre los muros de la calle, en las historias que cuenta la gente de boca en boca. En nuestros mitos.