6 de diciembre de 2011

me imagino que hay personas en el mundo que hacen las cosas que tiene que hacer sin andarse preguntando oh, que significará si lo hago? si dejo de hacerlo? si no lo hago como todos lo hacen? hay personas que lo hacen y ya, cronométricamente. otras que no tienen tiempo para andarse preguntando estas cosas porque está muy cabrona la crisis y sus preguntas deben ser ¿cómo voy  pagar la renta este mes? ¿la gasolina? ¿la escuela? ¿los regalos de los niños esta navidad? ¿cómo voy a pagar la leche? estoy en ambos grupos. otras, que se preguntan cosas de espanto y resisten cotidianamente.

para salir del empantanamiento en el que me encuentro tengo que dejar de zangolotearme, conservar mi energía para alcanzar la cuerda mágica que caerá de un árbol o del cielo. tal vez dios existe y con un poco de fe me vuelvo Moisés, pero en lugar de abrir el mar abro el lodo. el lodo es la lista de cosas que me comprometo a hacer de buena fe y sin nada de consciencia sobre mi mortalidad.

hoy me vi en el espejo de la oficina y me estuve riendo sola en el baño. no mames miriam, te ves súper cansada y apenas empezó el mes. soy la peor manejando el estrés. le pido disculpas al mundo si en ese lapso lo he ofendido, amenazado o inquirido alguna cosa injusta.

en verdad le admiro si usted es una de esas personas ordenadas, que resuelve puntualmente cada una de las metas que se propone. a mí me cuesta, le dedico muchas horas a la observación, a la planeación, al mar, a la noche, a los cuervos y a la duda. pienso que un día podré bajar todo eso de mi mente más no de un solo golpe como supuse. se me prolongo la negación.

ahorita lo único que puedo es concluir cada cosa iniciada. estar aquí: que es estar en este lugar y en este tiempo, aplicarme la fenomenología.