10 de noviembre de 2013

Me encuentro sentada sobre una silla de madera con la pierna izquierda cruzada sobre la derecha, tengo los ojos abiertos y no veo nada. (La nada es un lugarcito que con frecuencia). Mi brazo izquierdo descansa sobre mis muslos. Algunas veces no estoy aquí, viajo de un mundo interior a otro; existe uno que es particularmente blanco, otro es una cocina flotando en el infinito. El silencio es un factor común en todos ellos. (La silenciosa sombra). Los detalles mínimos me traen de regreso: un pelo de gato en mi pijama, una mancha en la pantalla de la compu, el sonido de mis uñas tecleando una historia sobre la madera de este asiento donde reposo o la imagen de los dedos de mis manos moviéndose en el aire. Involuntariamente mi cuerpo abraza mi lado derecho, estoy recargada en él y cuando alcanzo cierto pensamiento me truena el cuello (no es siquiera un pensamiento, es un estado aquí adentro o un sitio para el que no tengo palabras todavía). La mujer que aparece en las fotos en muy extrañas ocasiones se parece a mí, lo observo. Tengo fiebre y los labios pellejudos; sudo, una enfermedad se me sale del cuerpo.




amarabierto 112013














(En la búsqueda infinita, caracol de tiempo, infinita).