22 de agosto de 2011

Respirar


Jessica entró en estado de coma a la edad de 28 años tras un accidente
automovilístico. Su madre cuidó de ella por cientos de días. La señora murió a
causa de un padecimiento extraño y la hija fue trasladada a un hospital en otra
ciudad para ser atendida por magníficos especialistas. Después de cinco años su
familia decidió desconectarla. De manera automática, respiró.