14 de agosto de 2011

Los gatos continúan en mi casa, destruyen lentamente mis plantas. Les limpio la arena, les pongo agua, les lleno el plato de croquetas, los cargo y pienso que será suficiente para que se ocupen de sus gaterías. Sin embargo, me persiguen con insistencia. No sé, en verdad, no sé si tendré la paciencia y desarrollaré uno de estos días mi instinto materno.

El viernes salí de vacaciones y busqué sin fortuna el botón para apagarme el discurso. Me debí especializar en el diseño de interiores y no en "metodología de la investigación histórica, ciencias sociales e historiografía". 




Vigilante 001