01 febrero 2015

circular


amor y amaneceres, huracanes: Historia.



La emoción es una energía, una respuesta al estímulo. Existe una conexión entre la emoción, el tiempo y la memoria. En el cuerpo, que tiembla, de dolor, euforia, placer, rabia, miedo o deseo. La historia es un proceso orgánico que ante la emoción abre puertas interiores hacia sitios donde la experiencia duerme. La experiencia es orgánica, se aviva cuando una gota de emoción la toca. La historia se mantiene en actualización frecuente a través de los procesos de reorganización de la memoria, de la comprensión de la experiencia, de la transformación del recuerdo:

en nosotros todo está vivo.

¿Puede definirse la memoria como un proceso orgánico integrado por estas etapas que actúan en el presente? ¿Cuál es la función de la memoria en la constitución de la identidad propia, en el discurso sobre una misma, sobre el mundo, sobre el tiempo, sobre el espacio? Sobre todo, ¿para qué puede servir la actualización de la memoria en relación con la capacidad de decidir aquí y en este momento?  La historia es un proceso orgánico de la experiencia y la memoria que actúa como un riel donde los tiempos coexisten, que es posible iluminar a través de la integración de las emociones y la rearticulación en los lenguajes todos de lo vivido-nombrado.

Observo la idea del destino y veo la imagen de miles de peces muertos arrojados a la arena por las olas o, ¿será que el destino es eso que hacemos de nadar contracorriente?





En Tulum intenté llegar hasta los arrecifes de coral.
El mar estaba picado, me puse un chaleco y me lancé al mar desde una balsa.
He nadado con gracia y arrojo desde los seis años.
Nadé, con fuerza y pasión.
Las olas eran profundas y gigantes, una tras otra.
Una y otra me escupían de regreso.
Estimo que logré avanzar veinte metros hacia un horizonte que se expandía inalcanzable.
Nadé, con más fuerza y la próxima ola me sumergió hasta lo profundo
donde peces enormes desconocidos y piedras.
La balsa se volvió invisible.

Me quedé ahí, ridículamente pequeña con mi intento tan grande
por llegar a un lugar que me ha obsesionado desde niña.
El viento, el mar y el destino me sumergían.

Y yo,
con ese ridículo chaleco naranja dando vueltas en el agua,
subiendo y bajando las olas a patadas,
gritando encabronada porque desparecía la balsa,
los arrecifes estaban cada vez más lejos
y el agua de una increíble transparencia entraba por mi boca,
por mi nariz,
por cada uno de mis poros.

Tuve que nadar hacia la orilla porque ese día no iba a morirme,
no en el mar,
no en Tulum,
no tan próxima a los arrecifes
no delante de mi madre observándome desde la balsa.

Ya rescatada entré en actitud zen y comprendí que hay coordenadas a las cuales para llegar es preciso elegir un día sin viento.






(Una tarde, después de la experiencia de Tulum, mi madre me dijo: No sabía que eras capaz de tanto miedo, de tanto coraje ni de tanta fuerza para decidir soltarte de una idea que casi te mata.

Algunas ideas matan).



28 enero 2015

Notas sobre un Bestiario. En Poeta en Nueva York.
Francisco Javier Hernández Quezada.

Ensayo sobre el poema de García Lorca Poeta en Nueva York, publicado en la revista Argus-a, http://www.argus-a.com.ar/pdfs/notas-sobre-un-bestiario.pdf

25 enero 2015

Bacalar


Laguna de los siete colores. Puerto comercial y sagrado de los antiguos mayas. Fuerte contra ataques piratas. Lugar de sueños. Lugar de paz. Lugar de los señores árboles y de las voces del espíritu del viento. Lugar de todas las aguas vivas. Lugar de los espíritus alegres. Lugar de la juventud viva de mi madre. Puerta del cielo. 

20 enero 2015

Ver

Hace mucho, mucho tiempo, la ruta saludable al alcance fue estudiar. Ese camino dio lugar a complejas preguntas y a la elaboración de laberintos que se han ido resolviendo. Luego vino una necesidad infinita de materialidad y reconocimiento del cuerpo, pero entonces el lenguaje como camino en sí mismo también se abrió. Esa aproximación a los signos, a los símbolos y a sus interpretaciones concatenaron pronto con el tiempo y el lugar, de nuevo con la dimensión política de la palabra y la acción. Era un universo infinito, sin duda, de relaciones posibles e ilusorias, pero ciertas temporalmente.
He intentado abandonar el cartesianismo, he intentado distanciarme del canon. Pensar por mi cuenta. He descubierto otras voces que parecían hablar solas. Empiezo a considerar que entre los resultados de mis decisiones se encuentra el aislamiento y una inercia "improductiva". Arendt aborda en La condición humana los problemas de labor, acción y trabajo, sin embargo el que me significó más fue el de la contemplación, como una acción de profundo sentido político en la formación de las prácticas ciudadanas y de la idea de democracia. La reflexión sobre las ideas expuestas en su texto me han permitido comprender el asunto de la "improductividad" de mis esfuerzos delante de un sistema calificador del trabajo y de la producción, pero también sobre la vitalidad implicada en la capacidad de comunicarse que tiene o puede tener un individuo para "existir" en el campo de trabajo.
De nuevo, decidir participar o no en la vida pública desde un campo profesional implica reconocer y acceder a las reglas del juego. Aceptarlo y llevarlo a la acción desde una actitud crítica enfrenta con el sistema de control y vigilancia, moldea la autocensura. La incapacidad de negociar en esa arena política margina, invalida, anula. Participar silenciosamente es una contradicción macabra de autoinmolación. ¿Debo aprender a citar a Bordieu, a Foucault, a Bauman? ¿A Lagarde para abonar a la distinción entre las oportunidades de unas y unos? ¿Ajustarme para participar en el juego?
Recupero las palabras de Lorena Mancilla (conversación telefónica, 18 de enero de 2015) entorno a la practicidad y la economía de las pasiones frente al sistema y a la instrumentalización de los planes proyectados en un cuadro esquizofrénico de objetivos a corto mediano y largo plazo. Intento hacerlo con alegría. En crudo, adentro, hay una profunda resistencia a la normalización.
Integro que vivir en esta frontera ha establecido una experiencia cotidiana de ir hacia algún otro lugar en algún momento que parece no llegar, que vivir aquí y nutrirme de una de las ficciones más poderosas de este espacio que es el mañana, me ha mantenido haciendo proyectos que rediseño, cubro con una lona y amplío irregularmente. (Reiteración, multiplicación de la incertidumbre, deseo perpetuo de mañana, cruzar la frontera, cruzar la frontera, cruzar la frontera, recorrer el muro mil veces hasta comprenderlo paisaje natural como obsesión silenciosa e involuntaria).

Es un buen momento para retomar las prácticas saludables, me mueven la necesidad y el descubrimiento de un campo de referencias posibles para estas nuevas circunstancias. Observar, escuchar, sentir, documentar, reflexionar, discernir, negociar. Sobrevivir por instinto. Estrategia: saltar el muro.

14 enero 2015

el invierno empieza a gustarme y la soledad a producirme cierta alegría.
estreno soundtrack para estas horas.

05 enero 2015

sobre la ruta cubierta de selva los grillos entonan una antigua plegaria





habito espacios tejidos por semánticas anudadas puertas  

canales venados  atraviesan el tiempo     se rompen
al dar el paso al pronunciarme
                                                 agrego un acento mudo a este cosmos rozado por mis dedos

la armonía de las cosas vibra en los Objetos que se encuentran
que sonoros fragmentan el silencio de lo que en reposo existe  desvinculado ya de mi cuerpo

¿debo escribir sobre la muerte?

mi vientre acuático y fértil una colmena abundante basta
para suspender las guerras oscilantes entre un sueño y otro
entre pesadilla y escasez de voluntad

tengo los ojos secos
una serpiente roja en el cuello

esta noche se enciende un camino de veladoras
sobre la ruta cubierta de selva
los grillos entonan una antigua plegaria

tengo la libertad amurallada y el pensamiento y el cuerpo
                                                                     ese constructo

el nombre del color de mi piel reclama su origen abandonado al olvido por una memoria blanca que atiende sólo a clasificarme dentro o fuera de lo legal positivo asalariado y digno de belleza reservándose el gozo de mi trabajo

heredo sueños y lenguaje
en la forma de las piedras
en los árboles que albergan nidos
en la relación de las estrellas con las ciudades abandonadas están las voces de mis raíces mutiladas las razones de este constante vacío de esta ausencia en una civilización donde he sido esclavizada

este reducto precioso de contemplación en resistencia que constante en mí multidimensional orgánica y finita sucediendo sombras detona y nutre mi derecho
a la palabra
a la escritura
a la imagen
al no
al sí
al andar con estos muslos que sólo pueden ser carnosos y embestir con estos brazos que abultados delatan la herencia de mis antepasados que trabajaron la tierra subieron montañas levantaron universos agigantados y continúan dando a luz


 Publicado en la revista electrónica Espiral, núm. 52, enero de 2015.

30 diciembre 2014

Hoy es treinta de diciembre y estoy en Cancún con mi madre y mis hermanas. Ayer estuve en el templo maya del Jaguar, junto a un hermoso cenote. Fui a Tulum y comprobé que me imaginación es superada de manera infinita por la belleza de este espacio. Las risas de la gente que habitó este y los otros sitios que he visitado puede escucharse todavía. El espíritu de sus viajes y la energía de su mundo permanecen vivos. Eran libres y disfrutaban de una creatividad luminosa que nosotros a penas alcanzamos a percibir.

Conocí el sitio de Cobá, es indescriptible. La paz de ese sitio, la antigüedad de los seres que la habitan y la magestuosidad de sus vestigios siembran en mí una profunda humildad. Sólo puedo pensar en la libertad y en la vida, en eso que una sociedad finamente organizada y en armonía con los elementos de la naturaleza puede lograr. Nos fuimos a Bacalar hace unos días y conocí una laguna de todos los azules.

Sin embargo, lo más notable y significativo de lo que va de este viaje es la calidez de las personas que hemos conocido, sobre todo la gente de los pueblitos, la que nos guía. Son profundamente amorosos, hace mucho que no sentía tanta ternura, viven con mucha dignidad, tienen mucho orgullo de tener raíces mayas.

He pensado en la Historia y estoy segura de que nos han mentido descaradamente. Aquí las personas lucharon durante siglos y lo que vivieron fue horroroso, lo que vivieron los pueblos originarios de este continente fue mostruoso y aún lo sigue siendo. Por eso, su voz se eleva digna y luminosa en los momentos de tan funestos gobernantes y gente.

Observarlo me hace pensar en esa ciudad tan decadente en la que vivo, en lo ridículamente pequeño que ha sido mi mundo y que es el mundito del sitio de donde yo vengo. Ya no quiero resistir, no podemos regresar, ¿a qué? Debe haber una manera de dejar de participar en este sistema y que se colapse, de encontrarnos de nuevo con la tierra y sobre todo con la comunidad. Para vivir con dignidad es necesario transformar e impulsar la creatividad, eso es hoy. Reconocer que no vendrá nadie a hacerlo por nosotros lo me hace sentir libre.

22 diciembre 2014

Nunca leí a Mathai, lo veía caminar por la universidad con su maletín. No puedo dar una opinión sobre su trabajo intelectual. Sobre la interpretación que hace Alfredo, un poco. Me gustó cómo abona a la idea de que en esta frontera una propuesta filosófica está por hacerse. Quizá en los noventa esa idea era el tópico más relevante, la frontera como un lugar de esperanza donde se podía construir otro mundo con los desechos de California y la riqueza cultural de los tijuanenses. Ahora no, es muy distinto, es una zona miserable.

Andar a pie durante unos días y caminar por donde no suelo pasar cambió mi experiencia de este espacio y de este tiempo una vez más. Las personas son más pobres de lo que suponía, la pobreza es inocultable, vi el estrés en su expresión corporal, en su piel manchada por el sol y la falta de los nutrientes indispensables, en sus dientes cariados, sucios y la ausencia de piezas dentales, en la ropa, gastada, muy gastada, en el cabello sin brillo, deshidradato, maltratado y lo más fuerte es ver si mirada que ve hacia ninguna parte. Una tristeza y falta de fe. Está bien cabrón pensar que alguien puede ser feliz aquí.

Hace mucho que no sé qué es ser feliz en totalidad, lo más cercano es un estado de ausencia y de silencio, donde por lo menos me siento tranquila. La compañía es imprescindible, el cuerpo se muere si nadie lo acaricia y se muere una toda realmente. A lo mejor eso es la felicidad en el presente. Estamos todos tan invadidos por el miedo que somos incapaces de enamorarnos, vemos el amor o lo sentimos y echamos por delante la frontera que llevamos dentro, con murallas, cámaras de vigilancia y el resto del aparato de seguridad. Somos tan frágiles en verdad.

A mí me da gusto saludarte aunque también me da tristeza verte, siempre siento que tienes algo que decirme, tus ojos hablan mucho pero sales corriendo y me quedo preguntándome por qué. Es raro, pero así eres. Sólo tú sabes qué pasa. Voy entendiendo que me sucede con varias personas, que yo las tengo muy presentes y creo que estamos cerca en el pensamiento y en la energía y en estas semanas acepté que no es tan cierto. Yo vivo con la creencia de que aunque no nos vemos vivimos luchando por las mismas cosas, en la intención y en la acción,  que eso nos hace estar juntos siempre, que pensarlo al mismo tiempo bastaba y solía pensar que era un pacto de vida que teníamos varias personas, pero ahora lo dudo.  Esas lealtades se van borrando y me siento con mi lealtad a mí misma nomás y es como si los demás empezaran a morirse.

Pienso que las personas sienten mucho miedo de aceptar que existan esos vínculos y que ya no se permiten ser como niños, prefieren perder la espontaneidad de un abrazo o de una palabra o de un beso, o simplemente responder a una invitación para hablar y se tripean no sé qué. Después alguien o algunos me dicen que soy muy ingenua o muy sensible o que espero mucho de las personas. En el pasado hay muchas cosas que no puedo cambiar, ya no quiero recodar ni extrañar nada  ni a nadie.

Ha sido extenuante tanto pasado, invertimos demasiado tiempo en el pasado y dejamos ir el presente. Así que es parte de la vida cerrar ciclos y abrirlos, yo busco abrir un ciclo más creativo y festivo, de mucha claridad en las palabras y acciones. Gracias por tus buenos deseos.

03 diciembre 2014

llueve y el gato sale a beber del agua que clara descansa en un charco que se formó en el patio. el suelo humedecido se vuelve cuna para tan incontables gotas.

me asomo y prendo un cigarro. hace frío. las plantas se ven contentas y muy verdes. la nochebuena tiene una flor chiquita.

observo los insectos que habitan este jardín y pienso en su derecho a transitarlo. nunca les prohibiré nada, este territorio es nuestro y de nadie.