17 de noviembre de 2011

Si no creemos que la imaginación es posible y que tiene un lugar aquí como nueva realidad, ¿cuál es la diferencia entre nosotros y ellos? ¿entre el mundo que construimos desde el lugar de los sueños, que viene de Allá (de nuestro ser profundo e infinito) a través de nuestros sueños vivos y nuestros sueños sueños, y el mundo que nos es dado como totalidad finita? Negar nuestra imaginación como realidad existente es entregarnos a la muerte.




La imaginación tiene un origen orgánico.