13 de agosto de 2014



Hubo pobreza, hambre y guerra, muchas injusticias, y las calles se llenaron de voces. También de nuevos símbolos, luego de tantos sueños y deseos que colectivamente formaron. Soñaron paz y hubo paz, porque estaban aprendiendo a jugar como niños alegres y libres. Entonces, unos magos oscuros dijeron: que sueñen a perpetuidad y convulsivamente, que no se entiendan de tanto hablar y que prefieran estar sordos. Así, hasta que les de miedo soñar en voz alta.