29 de abril de 2011

fue retebonito darle un abrazo, felicitarlo por su nueva novia, verle contento, interesado en el documetal y convivir con esa gente, como solía decir. comprobar que la intuición no falla y que siempre hay alguien esperando, en apariecia lejos. cuando estábamos juntos no había duda, nada nos fracturaba, así que no importaba nadie y lo que pasó después es otro libro. y pues claro que uno se enamora de sus amigos, de los que lo quieren también a uno y que han estado cerca en la vida, con quienes uno habla y habla sin fin, se ríe de lo más absurdo y abraza lo importante, de las personas en quienes uno confía.

ahora pienso en esa historia como si hubiera sido una película que vi hace muchos años. nunca imaginé que diría cómo te aprecio, te quiero mucho, me da mucho gusto saludarte. y creo que casi nadie lo logra. es saludable aceptar que una quiere a los hombres con quienes ha dormido más de dos noches y compartido una parte muy importante de la vida. esas historias de enemigos mortales me dan güeva y me parecen muy falsas, muy sombra sin resolver. lo sé porque tuve historias con final abierto y catastrófico que le entregué al universo y las cerré tiempo después con bendiciones y amor que lancé al fuego, donde todo se renueva. mi amor por el desierto y los gatos no es casualidad.

le agradezco mucho a mis amigos que me hayan aconsejado no publicar todos estos dramas. pero hoy sí quiero escribir sobre el tema por su importancia y porque es liberador poder abrazar en público a mi ex y honrar de esa manera el tiempo vivido.

cuando la gente se casa lo hace con los amigos y la familia como testigos, cuando se termina uno no invita a nadie y es muy ridículo. hasta cuando se muere alguien se envían tarjetillas con oraciones, fechas de nacimiento y muerte, se agradece el acompañamiento y asiste la gente que quiso al difunto.

propongo que las separaciones sean menos trágicas, que uno invite a sus amigos para agradecerles su cariño y las fiestas juntos, para llorar por qué no, si se muere algo, un sueño del que formaron parte; para despedirse en paz y desear que el nuevo viaje sea divertido y feliz. una cosa así nos afecta a todos, nos pone tristes, te haces preguntas. hacer como que no pasó nada es una terrible negación del fracaso del matrimonio y de la monogamia, además no ayuda a pasar el duelo.

también, que reinventemos la monogamia, que aceptemos su temporalidad, que la gente deje de ver  novelas, que experimente, que aprenda a volar y que vuele todas las noches, que truene el miedo y la programación sobre lo amoroso. porque el amor es la más sagrada de las creaciones humanas y es un acto de libertad ¿o no?

la fortuna en nuestros corazones resuena en el viento y fortalece los nuevos pasos.

-yo soy rápido. ya entréle morra.
-menso.

(el amor se hace en silencio, se cuida como a un bebé entre dos, nomás dos, y se siente como cuando vas en una tabla de surf, arriba, en la cresta de la ola.)





Y este viejito también escribió:

Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.

Yo cambio, abandono, busco. Y si olvidar es vivir sin juicio y sin culpa,
venga el olvido.