7 de abril de 2011

-Luc, allá afuera te están destrozando.
-¡Me vale un pepino!

Luc Delannoy durante el receso del taller de Neuroartes.



Conclusiones de hoy:

Lo imaginario es indispensable para la sobrevivencia del ser humano.
La ficción actúa como experiencia vivida en la consciencia. Es indispensable para sobrevivir.
La ficción produce sentido, mundo posible. Sí, produce también miedo y control. Es poder.
El mundo de afuera tiene sentido adentro. El mundo de adentro espejea.
Ficcionemos otro mundo para que la consciencia lo incorpore, y desde el cuerpo lo materialicemos (adentro-afuera/afuera-adentro. movimiento infinito, que sacude la tierra fuerte -Ollin-).

El 40% de lo que percibe el cerebro es lo visual. Las imágenes son interpretadas a través del proceso lingüístico, de la semántica.  Puede ser una oportunidad para des-ordenar el mundo. Es también una situación trágica en un país de analfabetas visuales, semialfabetas y analfabetas. Verlo lanza flechas sobre la educación y la producción de sentidos desde el arte, desde la historia, desde la filosofía, desde la política.

La poesía (siempre es) visual, es una imaginación del mundo.

Pensar el tiempo aquí, no allá, observarlo no lineal, y la aceptación del cuerpo-mente uno, su recuperación como uno aquí es (para mí) la primer noticia real del fin de la modernidad(posmodernidad). Es sabernos Tierra, sabernos Agua, sabernos Aire, sabernos Fuego. Es también reconocer la sabiduría que alcanzaron algunos de los antiguos pueblos, que conocemos por su resonancia y su eco en nosotros. Lo paradójico es que lo confirma la ciencia moderna a través del estudio del proceso neuronal (una serpientota del movimiento dialéctico del universo).