31 de octubre de 2013

El sábado pasado hubo una marcha de zombis en Tijuana. Algunos de mis conocidos participaron, incluso mi familia tomó parte. Yo andaba en la calle resolviendo unos asuntos y vi varios autos pasar con personas disfrazadas. Esa noche hubo muchas fiestas de disfraces, antes fueron al zombie walk, movidos por la invitación a una celebración familiar tipo carnaval en plena Zona Río. Nos reunimos en la noche a platicar y a celebrar un cumpleaños, sin disfraces. Uno de los temas fue la comparación entre las marchas contra el fraude electoral de 2011 y el zombie walk. "En ninguna marcha contra el fraude en las que anduvimos participó tanta gente".

A mí me gustaría analizarlo con alguna persona seria y conocedora de los estudios sobre el inconsciente colectivo, porque alcanzo a comprender algunas cosas muy por encima. Recuerdo los planteamientos que Luc Delanoy nos hizo sobre la mente colectiva desde la perspectiva de neuroartes y pienso en la manifestación inconsciente del estado que guardan las personas ante el contexto de injusticia, violencia y muerte en el que nos encontramos desde hace siete años, por lo menos, en México. En el zombie walk las personas salen a exhibir en tumulto y a manera de peregrinación lo que sienten, lo que perciben que sucede y quizá no alcanzan a verbalizar o a comprender del todo. Si no, ¿por qué se tomarían la molestia de procurarse un disfraz, personificarse de muerto viviente y salir a caminar por las calles principales de la ciudad como si tuvieran el cuerpo enfermo? ¿por qué formar parte de una escenificación de tal forma en el espacio público? ¿quiénes son esas personas? ¿cuáles son sus edades? ¿a qué clase social pertenecen?

Claro, la industria cultural tiene su parte, así como las prácticas de consumo, nuestra condición fronteriza próxima al mercado estadounidense y a la fiesta de Halloween . Desde luego, nuestra tradición cultural de culto a la muerte y esas cosas tan de la cultura popular (dicen), nuestro pasado prehispánico y Posadas. Pues, todo esso ahí actualizado bajo el contexto de por lo menos 25 mil desaparecidos, 250 mil desplazados por la "guerra contra el narco", las viudas, los huérfanos, el desempleo, la crisis del sistema educativo, el colapso de las instituciones de la Revolución, el regreso del PRI, la incertidumbre del mañana y la impotencia del presente impactando nuestra cotidianidad. Pienso en el TLC, en las estrategias tan claramente de guerra a las que se ha sometido al país a través de las políticas internacionales, principalmente dictadas por los gringos; y, en la marcha del neoliberalismo que avanza sin cesar sobre nosotros; y, en las decenas de muertos, los bombazos, las mentiras, la manipulación de algunos medios de comunicación; y, en el impacto que las redes sociales tienen en la formación de nuevas formas de organización para eventos como éste y otros que terminan en las calles del mundo. Pues bueno, este es el contexto de este evento.

Hace algunas semanas, en otra fiesta, escuché una conversación de  pequeños empresarios tijuanenses, varones por cierto, hablar sobre el tema de la violencia en Michoacán. Todo empezó como una simple conversación de dominó, pero luego dejaron de jugar y se pusieron serios. Manifestaron su preocupación por la vecindad y la crudeza de la guerra (sí, hablaron de la posibilidad de la guerra). Compartieron ideas sobre las opciones que veían a su alcance para proteger a sus familias y para proteger sus negocios, hablaron de irse, de empezar a buscar refugio en California "por si las dudas aquéllo nos alcanzara". Cuando se acercaron las mujeres, cambiaron de tema y siguieron jugando.

Mi imaginación fantástica encuentra todo esto conectado. Mi familia, la de allá en el pueblo, sigue diciendo que todo está bien y que son unos alarmistas esos de los medios. Yo quisiera creerles, pero no dejo de pensar que se han desconectado para no ver, para  hacer como que no están, como que los problemas son exclusivos de los pueblos de la otra orilla, de los que están lejos, y que se parecen un poco a los del zombi walk de Tijuana (https://www.facebook.com/zombiewalktj). Y ahí le dejo, porque la noche es larga y tengo un montón de trabajo que terminar aún.