30 de agosto de 2012

Pues ya está, la oligarquía mexicana al servicio de la política exterior de Estados Unidos y las transnacionales nos pegaron una desconocida histórica. Con su decisión, tomada evidentemente hace muchos meses, años, exhiben sin pudor su desinterés por la ciudadanía y la democracia.

Para nosotros lo que sigue, y que debieramos tener ya muy claro, es aprender a ponernos de acuerdo con base en el respeto a la vida de todo lo vivo en este planeta y en el respeto a la existencia del otro:

Educar para la libertad
Educar para el amor
Educar para la equidad

Educar para el arte de ser humanos

Y salir a la calle a expresar nuestro disenso y recordarnos que sí existimos