24 de septiembre de 2012


El sábado soñé a un grupo de enfermeras en una casa de madera. Adentro había una mesa larga y una alacena con muchos gabinetes. Estaban repartiendo “medicinas” a personas que podían verse enfiladas desde la puerta. Estas mujeres distribuían bolsas de té, cajas transparentes con herramientas, tornillos y tuercas; también, algunos frascos que tenían un corazón adentro.